
Gaston Rébuffat. Alpinista y guía francés. 1921- 1985.
Actualmente en la Argentina hay varias instituciones que forman guias de montaña, pero sin duda la de mayor trayectoria es la aagm.La Asociación Argentina de Guías de Montaña (AAGM) se fundó el 30 de abril de 1984 con el objetivo principal de agrupar a los guías de montaña, para jerarquizar la profesión, mejorar y proteger su ámbito laboral y para promocionar las actividades de trekking y montañismo. De esta manera, la AAGM nació como un ente profesional, nuclea a personas de una misma actividad y no pretende realizar actividades comerciales, las cuales son propias de sus asociados y las agencias de trekking y turismo.Muchos son los aspectos que nos tienen que convencer de la conveniencia de contratar los servicios de un Guia profesional:
En primer lugar motivos de seguridad. El número de accidentes está en progresivo aumento y la mayoría de ellos (casi el 70%), ocurren en actividades consideradas fáciles o poco difíciles, como son el montañismo o el senderismo. No es de extrañar que los extravíos y las caídas o resbalones sean las causas más frecuentes de accidentes en la montaña, ya que casi el 50% de los accidentados poseen una experiencia que podríamos considerar como baja o nula.
Es evidente que la contratación de Guías profesionales ayudaría a disminuir el número de accidentes en montaña. Un profesional proporcionará seguridad en el recorrido, escogiendo la actividad acorde al nivel físico y técnico del cliente, asesorándolo con el equipo y material adecuado y asegurándole en los terrenos donde se sienta inseguro.
De todas formas debemos ser conscientes que el riesgo cero no existe. El Guía puede minimizar el riesgo, pero no puede eliminarlo completamente. Las actividades que realizamos en montaña se desarrollan en un medio que puede llegar a ser muy hostil y se crea la necesidad de la responsabilidad compartida.
Una de las funciones más importantes del Guía es la pedagogía y la enseñanza. Podemos aprender mucho más rápido y con mayor seguridad en disciplinas que podrían considerarse bastante complicadas de aprender por nuestra cuenta, como son la escalada en roca o hielo, el alpinismo, el esquí de montaña,... Con los consejos de un Guía profesional aprenderemos las técnicas necesarias para iniciarnos y progresar mejor y más rápidamente.
Para la organización logística de una actividad, el Guía organizará la actividad, preparar el material y equipo necesario, etc...; es muy útil en actividades de varios días como los trekkings, expediciones…
Nos enseñara a conocer la montaña y el medio natural en el que nos movemos.
No debemos olvidarnos del aspecto humano. El Guía nos va a hacer descubrir su mundo y su medio de vida, y es fácil que una relación en principio comercial Guía-Cliente acabe generando una buena amistad.
En primer lugar motivos de seguridad. El número de accidentes está en progresivo aumento y la mayoría de ellos (casi el 70%), ocurren en actividades consideradas fáciles o poco difíciles, como son el montañismo o el senderismo. No es de extrañar que los extravíos y las caídas o resbalones sean las causas más frecuentes de accidentes en la montaña, ya que casi el 50% de los accidentados poseen una experiencia que podríamos considerar como baja o nula.
Es evidente que la contratación de Guías profesionales ayudaría a disminuir el número de accidentes en montaña. Un profesional proporcionará seguridad en el recorrido, escogiendo la actividad acorde al nivel físico y técnico del cliente, asesorándolo con el equipo y material adecuado y asegurándole en los terrenos donde se sienta inseguro.
De todas formas debemos ser conscientes que el riesgo cero no existe. El Guía puede minimizar el riesgo, pero no puede eliminarlo completamente. Las actividades que realizamos en montaña se desarrollan en un medio que puede llegar a ser muy hostil y se crea la necesidad de la responsabilidad compartida.
Una de las funciones más importantes del Guía es la pedagogía y la enseñanza. Podemos aprender mucho más rápido y con mayor seguridad en disciplinas que podrían considerarse bastante complicadas de aprender por nuestra cuenta, como son la escalada en roca o hielo, el alpinismo, el esquí de montaña,... Con los consejos de un Guía profesional aprenderemos las técnicas necesarias para iniciarnos y progresar mejor y más rápidamente.
Para la organización logística de una actividad, el Guía organizará la actividad, preparar el material y equipo necesario, etc...; es muy útil en actividades de varios días como los trekkings, expediciones…
Nos enseñara a conocer la montaña y el medio natural en el que nos movemos.
No debemos olvidarnos del aspecto humano. El Guía nos va a hacer descubrir su mundo y su medio de vida, y es fácil que una relación en principio comercial Guía-Cliente acabe generando una buena amistad.